Testimonio de Joe Quinn, BA, MBS

Antes de iniciar este testimonio decidí buscar la definición precisa de la palabra. Aquí está: Testimonio: “una declaración escrita certificando el carácter, conducta o calificaciones de una persona”. Pero pensé: “¿Alguien va a creer una declaración hecha por mi ‘certificando el carácer, conducta o calificaciones’ de un grupo de gente cuando una de esas gentes soy yo mismo?” Así que lo pensé por un rato y eventualmente llegué a la conclusión de que de todas maneras lo que la mayoría de la gente acepta como ‘verdad’ en este mundo, en cualquier tema, raramente se basa en hechos fríos y duros, así que no necesitaba estresarme acerca de tratar de proporcionar una ‘prueba irrefutable’. Para algunos, tal prueba es innecesaria porque pueden llegar a la verdad por sí mismos; para otros, ninguna cantidad de pruebas será jamás suficiente para convencerlos de algo que contradice sus amados prejuicios.

El hecho es que la mayoría de la gente cree o acepta como ‘verdad’ lo que refleja más de cerca sus propias creencias personales. Por la mayor parte, la gente adopta la semilla de tales creencias a una edad temprana cuando carecen de la madurez para discernir verdades de mentiras. Así que realmente no  son ‘sus propias’ creencias en lo absoluto. Mucha experiencia, a menudo estresante, me ha enseñado que algunas personas simplemente tienen un ‘gusto’ natural por cosas que son verdad, mientras que otros tienen un ‘gusto’ natural por mentiras e ilusiones. Tal parece que la bebida de una persona es en realidad el veneno de otra, y bien podríamos simplemente decir la Verdad tal y como la vemos, dejando que quienes tengan ojos para ver y oídos para oir hagan lo que les viene naturalmente.

Como sea, pasemos a la cuestión de la ‘secta’. ¿Han sido alguna vez blanco de calumnias? Algún comentario ofensivo que, aunque no sea cierto, de algún modo “queda grabado”. Quizá simplemente conozcan a alguien a quien le haya ocurrido eso. La cuestión con los mentirosos es que, comparados con alguien que está diciendo la verdad, tienen una ventaja definitiva. Piénsenlo: si alguien súbitamente inicia una “campaña de odio” en contra de otra persona, esparciendo todo tipo de rumores maliciosos y sin fundamento, algunas de las mentiras “quedarán grabadas”. Las aseveraciones del mentiroso vienen de una posición de falsedad completa, pero ganan credibilidad cuando no merecen ninguna. La parte inocente, por otro lado, pierde credibilidad cuando él o ella no han hecho nada para merecerlo. Muy a menudo, los mentirosos no tienen nada que perder al decir mentiras, especialmente si son mentirosos experimentados sin ninguna consciencia aparente.

¿Entonces cuál es mi punto? Bueno, el párrafo de arriba describe exactamente la situación en relación a las acusaciones de “secta” en contra de Laura, Ark, su familia, trabajo y amigos. Y me incluyo. Haciendo uso de alegatos enteramente fabricados y demostrablemente falsos, ciertos individuos han orquestado una campaña de difamación de casi diez años en nuestra contra. Conocemos bien a los culpables. A veces me he preguntado si no sufrirían de alguna enfermedad mental clásica como la esquizofrenia. Por otro lado, me encuentro con el hecho de que, mientras que son muy pocos en número (se los cuenta con los dedos de una mano) poseen una persistencia y determinación casi patológica para atacarnos y difamarnos que no es característica de ninguna enfermedad clásica o común. Este hecho me ha llevado a una especulación alternativa acerca de su enfermedad: no son enfermos mentales en el sentido estrictamente clínico, sino que proveen la mejor evidencia que he visto hasta ahora acerca de la existencia del control mental.

Cualquiera sea el origen de sus problemas psicológicos particulares, el hecho es que son, sin lugar a dudas, mentirosos experimentados. Yo he vivido y trabajado con Laura, Ark y familia por casi 8 años. Yo estuve ahí cuando iniciaron las acusaciones y he visto cómo se ha desarrollado todo, de cerca y de modo personal. Conozco todos los detalles de cómo y por qué Laura, Ark y familia vinieron a Francia (me les uní poco después de su llegada). Laura y Ark rifaron su casa en Florida, una persona ganó la rifa pero no tenía dinero para pagar los impuestos del premio, asi que abdicó y el abogado manejando el caso hizo lo que los abogados hacen mejor: hizo dinero fácil. Esa es la versión breve y la larga. Todas las otras declaraciones de nuestros difamadores son mentiras maliciosas sacadas de la nada.

Cada día en la casa en Francia un grupo de gente trabaja duro para dirigir los muchos proyectos que Laura y Ark iniciaron. También hay un gran grupo de gente alrededor del mundo interesada en lo que hacemos y ayudan de muchas maneras. Los fondos vienen de las ventas de los libros que hemos escrito y de donaciones, al igual que muchas otras organizaciones. Una vez más, esa es la versión corta y la larga. Todas las otras declaraciones de nuestros difamadores son mentiras maliciosas creadas de la nada. Laura y Ark y el equipo entero de ayudantes alrededor del mundo están haciendo todo lo que pueden por informar a la gente sobre temas vitalmente importantes incluyendo dieta, salud, psicología, y asuntos sociales, políticos y del medio ambiente. El programa de respiración Éiriú Eolas, desarrollado por Laura y ahora enseñado por maestros certificados alreredor del mundo, ha ayudado a mucha gente a tratar con asuntos de estrés y emocionales y a literalmente cambiar sus vidas positivamente. Tal vez es en este respecto que mejor podemos entender la motivación de quienes participan en la larga campaña de difamación: su objetivo es evitar que esta valiosa información que intentamos compartir llegue a una audiencia tan amplia como sea posible.
Ahora, podría dejarlo así, porque esa es toda la verdad y realmente no hay nada más que decir. Pero creo que sería útil para cualquiera que lee esto saber un poco más acerca de los antecedentes de la trastornada gente que nos ha estado atacando estos últimos diez años.

Los antecedentes del jefe difamador, Vincent Bridges, alias ‘Dr. Strange’, son esclarecedores. Bridges afirma ser un “mago enoquiano”. La “magia enoquiana” (‘Enochian Magick’) tiene sus orígenes en el antiguo Egipto y en los varios cultos que existieron en ese tiempo. Muchos de estos “magos enoquianos” se creen encargados de la tarea de detonar de algún modo el fin del mundo o “regeneración del cosmos”, como le llaman. La “regeneración del cosmos” ha de ser alcanzada a través de “trabajos mágickos” (sic) utilizando diversas técnicas “antiguas” y “sagradas”.

Entre las técnicas más coloridas utilizadas por tales personajes encontramos las siguientes: “Llamar al cubo del espacio”, “alinear los polos celestes”, “abrir los portales”, “mecánicas celestes”, “ciencia sagrada”, “geometría sagrada” y “el levantamiento de los djed”.

Pregúntense, ¿¿tomarían en serio cualquier cosa que salga de la boca (o el teclado) de una persona que se cree divinamente encargada con la misión de “llamar al cubo del espacio” para provocar el fin del mundo?? Incluso más perturbador, existen fuertes vínculos entre la “magia enoquiana” que Bridges dice practicar y el “satanismo”. Cualquiera puede confirmar esto haciendo una búsqueda en Internet usando los dos términos.

Muchos de estos “magos” (incluido Bridges) organizan viajes para creyentes a “sitios sagrados”, a menudo en Egipto, donde a los aprendices se les exprime su dinero a cambio de la oportunidad de escuchar sinsentidos del “gran mago” (sentado sobre un triste camello). En una observación más humorosa (dependiendo de cómo lo vean), relativa al antes mencionado “levantamiento de los djed”, tal parece que cualquiera que esté involucrado en esta actividad inmediatamente se convierte en un “djedi” y según varias fuentes sabemos que los tiempos en que estos “djedi” ejecuten su “trabajo mágicko” serán los tiempos del “regreso del djedi”.

Como es común con muchos de los embaucadores de la Nueva Era como Bridges, los beneficios que ofrece a sus seguidores son grandiosos:

“Cuando experimentamos nuestra conexión entre los dos (materia y espíritu), rebotará sinápticamente a través de nuestro cerebro global un estrenduoso “¡Síiiii!”, el campo morfogenético del planeta, (y el internet). Nuestra reconexión consciente con la sabiduría de nuestros orígenes, y el redescubrimiento de las tecnologías celestes/terrestres, nos inicia en la consciencia “total””.

O mejor aún:

“Sintonísence a sí mismos con la extática corriente energética de la dichosa diosa a medida que entran en su abundante mundo de pasión, éxtasis y encanto. Aprendan a abrirse al mágico mundo de los sentidos, despierten su energía Kundalini, experimenten la naturaleza sagrada de sus sexualidad y llénense del néctar fértil y dador de vida de la Diosa Sensual.”

No estoy inventándolo; esto es precisamente el tipo de tonterías sobre los que nuestros difamadores han construido sus “reputaciones”. ¡Esto es lo que dicen creer! Así que les pregunto, ¿debería yo, o cualquiera, tomar en serio cualquier cosa que tal gente diga? Obviamente no. Realmente pertenecen a algún espectáculo ambulante de la Nueva Era, con todo y modelos a escala de su “cubo del espacio” y una mujer barbuda. En un mundo normal, no tendríamos que preocuparnos por las habladurías de tales personajes porque sus puntos de vista patológicos y torcidos serían claramente discernibles. Pero al parecer no vivimos en un mundo normal, y debido a la anteriormente mencionada persistencia patológica de nuestros detractores, nos vemos forzados a tomar tiempo y esfuerzo para contrarrestar sus ataques. Lo hacemos, no tanto para protegernos (porque no hay nada que tales personas puedan hacer para lastimarnos) sino para proteger la valiosa información que tenemos para compartir y los derechos de todos a accessarla, libres de amenazas de ataque y difamación.

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